
El encanto de la decoración étnica
La decoración étnica aporta colores, texturas y líneas sugerentes. Aprende a integrar elementos exóticos en tu hogar logrando un equilibrio perfecto.
Ya en el siglo XIX, el arte africano irrumpió en la decoración europea como un elemento llamativo y casi mágico, incorporado por las clases altas a sus hogares. Hoy en día, los objetos ornamentales de culturas lejanas siguen aportando sus colores, texturas y líneas sugerentes a nuestros espacios.
Cuando elegimos el estilo étnico, debemos seleccionar las piezas con mucho cuidado para que la excentricidad no desborde los límites de lo agradable. Es imprescindible lograr un equilibrio armónico entre lo exótico y los elementos decorativos corrientes de la casa.
Elementos decorativos clave
La artesanía de distintos rincones del mundo ofrece piezas únicas que se convierten en el centro de atención de cualquier habitación:
- Máscaras de madera: Son uno de los objetos más populares de la artesanía africana. Abarcan un gran espectro, desde las piezas perfectamente talladas y pulidas hasta las más toscas y de líneas tribales poco definidas.
- Cestería: Un elemento infaltable de gran aplicación funcional y estética en la cocina, el comedor y el estar.
- Alfarería y cerámica: Los productos de barro cocido armonizan maravillosamente con un mobiliario de líneas limpias y estilizadas.
- Instrumentos musicales: Sirven perfectamente para la ornamentación de paredes o rincones. Podemos encontrar piezas fascinantes provenientes de África, América del Sur, la Isla de Pascua o Asia.
Colores, textiles y mobiliario
Para que todas estas piezas destaquen y el ambiente se sienta acogedor, la base de la habitación debe acompañar el estilo:
- La paleta de colores: Para armonizar con esta decoración, elegiremos colores cálidos y tonos tierra para pisos y paredes, lo que permite crear conjuntos muy naturales y relajantes.
- El mobiliario: El mobiliario étnico se caracteriza por ser macizo y de buenas maderas. Los muebles auxiliares suelen ser de mimbre, ratán o bambú.
- Textiles y tapicería: Se imponen las fibras naturales y los colores vivos. Atrévete con diseños geométricos o de inspiración animal (animal print). Combínalos con telas murales, cortinas de estera y alfombras con dibujos tradicionales.
- Iluminación: Las pantallas de fibras naturales o papel pergamino para los artefactos de iluminación aportan una luz cálida y difusa ideal para este estilo.
¿Dónde ubicar estos objetos?
Los sitios más adecuados para incorporar objetos étnicos son los ambientes comunes y de gran tránsito visual, como el salón, la cocina, el comedor o incluso los baños de visitas. Sin embargo, debemos ubicarlos con cuidado en los dormitorios, ya que las formas sugerentes o los rostros de las máscaras pueden resultar visualmente pesados para un espacio destinado al descanso absoluto.
Podemos conseguir estas piezas en tiendas especializadas en decoración, pero, si tenemos la oportunidad, lo mejor es adquirirlas en su lugar de origen durante nuestros viajes. De esta forma, tendremos la posibilidad de escoger entre piezas únicas, de gran valor artesanal y con una historia real que contar.